2018/06/11

Idiosincrasia versus salud mental

Todo es relativo y manipulable
Ángulo distinto y segundos de diferencia
En un tiempo tan convulso para la sociedad española que, aunque no lo parezca, reacciona también a los vaivenes sociales externos e internos y no solo al fútbol y los toros, resulta muy ilustrativo darse una vuelta por las noticias y (obviando los "tremendos zascas" o "trendings topics" habituales) analizar lo que pone los pelos como escarpias al común de los mortales (o sea, a mí). Véase:
  1. Cagarse en dios en este país te lleva a la cárcel si lo haces aprovechando los altavoces mediáticos de que se disponga. Pero el ochenta por ciento de los cristianos (bautizados como yo) que conozco lo hace a todas horas en casa y en la calle y nadie les dice nada. Ni siquiera se reconoce que es incongruente no creer en algo y llenarlo de mierda cada cuatro palabras (y sin estar borrachx). Leo este artículo de Juan Cruz en el diario El País de junio de 2012 (extracto: Adela Cortina, cuya especialidad es la ética, parte de las creencias de cada cual para situar en el tablero la palabra blasfemia. “Blasfemar, en el sentido grueso de la palabra y cuando se hace con intención, se supone que es un intento de herir a alguien. O bien a Dios, pero entonces el blasfemo tiene que ser creyente, porque, si no cree que exista el interlocutor, la intención de dañar carece de sentido, cae en el vacío. O bien se trata de fastidiar a quienes sí son creyentes, de herir su sensibilidad, porque el blasfemo cree que la fe es muy importante para esas personas, tanto al menos como pueden serlo el cariño a los padres o al propio país. En ese caso, es una pésima manera de potenciar la convivencia en sociedades pluralistas, que deberían estar pensando en cómo resolver conjuntamente los problemas de justicia social en vez de fastidiarse unos a otros”.
  2. Si en este país mandamos a tomar por culo al rey, se es un terrorista y se nos debe atizar con la ley mordaza entre las piernas yendo hacia Cuenca. Pero cuando Robert de Niro (actor al que por cierto hemos oído cantidad de "fuck you" sin saber lo que significaba) le dice al presidente de los Estados Unidos de América (USA) "jodete, Trump" delante de cientos de personas y transmitido por la CBS a todo el mundo, entonces sonreímos y alabamos la libertad de expresión. Pero en el mundo hay de todo sobre los "símbolos y su inviolabilidad"
  3. Nadie hizo el mínimo esfuerzo por comentar los curriculums de ningún ministro en los últimos 12 años pero ahora cuestionamos que todo un Licenciado en Ingeniería Espacial (y astronauta) pinte algo en un despacho ministerial; que un Licenciado en Ciencias de la Información (y comunicador reconocido) sepa de qué va la cultura o el deporte. O que todo un miembro de la judicatura (magistrado y, por supuesto, reconocido jurista) pueda entender de lo que es la policía y el derecho penal. Eso sí nos sabemos al dedillo las vidas personales todos los miembrxs del Consejo de Ministrxs y como somos humanos y tenemos boca podemos poner a caldo sin que se nos caiga la cara de vergüenza a quien con sus años no se le conozca relación de pareja (¿porqué será?) o sea homosexual (¿donde vamos a parar?) o no le guste el fútbol o los toros (¡vaya mierda de español!) y así sucesivamente, que las páginas de cotilleo tienen más lectores que la Wikipedia.
©José Antonio Ferrández

Pd.- Las "x" en algunos vocablos son malintencionadxs y ladinxs.