27 de febrero de 2008

No Country For Old Men

No es santo de mi devoción Javier Bardem y quizás por eso no me desencanta en las vulgaridades que ha hecho (hasta con patina de cine de autor patrio) pero he de reconocer que en esta ocasión ha sido capaz de empaparse de los Cohen Brothers en lo literario (el guión es fantástico y la novela de Cormac McCarthy magistral ) y en lo técnico. Nunca es fácil realizar una buena interpretación en tierra extraña y si el papel es más imaginario que hablado no te digo nada. Pero la obra no solo es Bardem. Dejando a un lado ramalazos patrioteros, reconozco que la película me gustó, me emocionó, me impactó. Alguien hablaba de portafolio americano lo cual reduciría su valor a lo estético. La leyenda subyacente en su geografía espiritual es mucho mas significativa aunque sea poco lo que comprendamos del "american way of life" desde Europa. Salí con la sensación de que Tommy Lee Jones podría ser el padre de todos los americanos o el último americano humano. Y tras él ............... !el caos¡


© José Antonio Ferrández

Pd.- Las andanzas de Anton Chigurh podría dar para otra obra.

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