12 de septiembre de 2008

¿Hasta la victoria, siempre?

Fui a ver "El argentino" primera parte de "Che" hace varios días. Recién estrenada. 7 espectadores contándome a mí. Imaginemos la película completa (260 minutos) en sesión continua. En fin, no creo que sea por la piratería ¿verdad?. A pesar de la promoción parece difícil convencer a cierto segmento de población del atractivo cinematográfico de algunos temas. Y eso que el director es Steven Soderbergh que tiene en su haber desde "Sex, lies and videotape" hasta las tres de "Ocean's" pasando por "Traffic" y "Solaris". También ha dirigido varios episodios de series americanas y un directo del grupo de rock progresivo Yes, "9012 Live".

Hago el repaso porque aún no se si la variedad en este caso ha sido positiva o falta de personalidad. El tema de la película es problemático: Trata de ideología y eso siempre es poco atractivo al espectador. Pero también son ideológicas "Traffic" y "Solaris" y la primera se convirtió en todo un éxito mientras la segunda la hemos visto 43 personas (sobre todo porque conocíamos el origen novelesco de Stanislaw Lem). En cambio las aventuras de Mr. Ocean ha reportado cuantiosos beneficios a sus responsables. 

A lo que iba. "El argentino" me ha gustado porque sabía lo que iba a ver y me ha defraudado porque Soderbergh no ha acertado con el tratamiento cinematográfico del biopic. Queda en el aire demasiada indefinición del entorno y compromiso excesivo del comportamiento y naturaleza del comandante. Parece como si quisiera hacer un héroe de quien ya lo es pero al mismo tiempo intenta desmitificar con imágenes imprecisas de su valía militar o de su atractivo personal. Hay algunos elementos en la película que me han llamado la atención:
  • El esfuerzo realizado por presentarnos el discurso político en blanco y negro y con el grano de la televisión de los años 50, lo que ya da que pensar sobre la perspectiva del director y su dualismo.
  • El contraste con las coloristas vivencias militares de la Segunda Columna donde camina por la fina frontera con las películas de Rambo.
  • Una indirecta sentimental en el aire que no termina de cuadrar con la realidad familiar del héroe.
Y Benicio del Toro. Hace creíbles todos los matices que al director se le pasan por la cabeza. Me encanta este individuo. ¿Cuando podremos ver (los otros seis y yo) la segunda parte?

© José Antonio Ferrández

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