2009/09/17

Legado

Mis padres serían de los que te reprochan a todas horas (cuando eres reprochable) que no hicieron una guerra para mantener vagos y maleantes. Yo soy de una generación incapaz de atesorar reproches (por los sufridos y por los reprochados) y sin embargo, alguna vez, como la canción de Amaral, me encantaría poder llevarme la tristeza de la cabeza de mi hijo. Alguna vez pienso (pocas) que ¡ojalá! hubiese tenido algo que reprocharle (una guerra no es deseable, es solo una metáfora) pues existe la posibilidad de que un paso muy importante en el desarrollo humano se de gracias al reproche paterno. Aunque sea tan radical como el de los nuestros. Hubo un tiempo en el que envidiaba a conocidos cuyos padres y abuelos sufrieron la guerra civil en el "bando constitucional"; hace tiempo comprendí que todos no podemos tener la misma suerte. Y a unos cuantos como yo nos tocó esta lotería que nos permitió ser (sin casi) mejores personas al superar los reproches paternos y no tener nada que reprochar a nuestros hijos. Ahora estos se van a ver en la necesidad de buscar reproches a los suyos. Y su carencia será un gran obstáculo para legar algo decente a las generaciones venideras. Las crisis económicas nunca son suficiente bagaje ni emocional ni psicológico. La generación de nuestros hijos no es una generación perdida; lo fue la nuestra. Pero pudimos encontrar los senderos personales que nos están llevando ...............


En alguna ocasión he comentado que el punk fue la última corriente musical sincera desde la aparición del rock. Y que el grunge (Cobain) solo era arte sin gracia en manos de artesanos sin gracia que pretendían aprovecharse de la falta de referentes para engañar al público y vivir del cuento. Si no hay reproches posibles no hay espejos donde mirarse. Como yo soy de la psicodelia a caballo entre The Beatles y Pink Floyd (además de cierta formación musical clásica), me siento a salvo de insanas injerencias y con un almacén emocional lo suficientemente grande y preparado como para convertirme en un ecléctico sano. No le hago ascos al AOR y el "Heavy Metal" tiene mas proximidad con el pentagrama de la que quisieran algunos.


De los 70 a los 90 retengo un gran baúl de álbumes como verdadera banda sonora de viajes vitales físicos y ahumados. Ninguno me dejó en la cuneta aunque algunas amaneceres humedecieron mis ojos y mis pantalones. Acabada la primera década del nuevo milenio y salvo puntualísimas excepciones, nuestros hijos han elevado el Rap (predicadores apocalípticos) y el TriHopHouse (o como quiera que lo llamen ahora al sampleado puro de acordes ajenos) a la categoría de "Música" de una generación. Esto si es triste. La falta de reproches (bi)direccionales con sus padres les plantea carencias hasta en su banda sonora. ¡Joder, que mal lo tienen! Y encima no quieren ayuda. 


© José Antonio Ferrández

2009/09/10

Religión, música y cine (un renacer)

En la despedida de mi otro diario advertí que me iba al cine a ver .......... "Antichrist" de Lars von Trier.


Y lo he hecho. Hace varios días de ello. Aún la estoy digiriendo. Ni con sal de frutas pasará, seguramente. Para que sepáis de qué va: Sólo me he huido de la sala antes acabar la película una vez en toda mi vida. Fue con "Saló, o los 120 días de Sodoma" de Pier Paolo Pasolini (recuerdo que fui a verla al Cine Avenida con A.M.G. y los dos nos largamos antes de la mitad, de cañas y a ponerla a parir a "Paper & Book" ¡que tiempos!). A lo que voy McCoy, pues ésta es infinitamente más desagradable, desasosegante, turbadora y FALSA que la italiana y la he aguantado enterita.


Dos horas de desbarres pseudo cristianos (con su particular carga de misoginia y culpa) con una factura técnica impecable, una fotografía fascinante (ni blanco y negro ni color), con un montaje excepcional, con una escena del entierro al principio a la que sigo regresando inquieto y con un tratamiento visual e imaginario que me ha descubierto perspectivas en lo cotidiano que no conocía. La periferia de lo que vemos es mucho más interesante por lo que insinúa que por lo que confirma.

Eso sí. Aún no he entendido del todo la leyenda de los tres mendigos (¿o son los reyes magos?). Ni porque las bellotas pueden llegar a ser tan molestas aunque cayendo cien mil alrededor tuyo ninguna te de en la cabeza (¿?). Por lo demás la peli es un tontería con varias escenas impactantes colocadas muy adecuadamente para mantenerte en la butaca. Que le voy a hacer, lo poco que he visto de L. von Trier ha sido en Tv y no me interesó nunca su obsesión dogmática en la técnica cinematográfica; aunque ahora reniegue de ello igual que de su ideología: algunos lo llaman evolución. Tiene que haber de todo.

Por cierto en la película trabajan SOLO dos actores: Willem Dafoe (un icono para mí desde "Calles de Fuego") y Charlotte Gainsbourg (solo la recuerdo en "21 Gramos" y sigue sin gustarme nada) cuyos personajes no tienen nombre (arquetipos, que se dice) lo que permite obviar mucho más la responsabilidad de sus actos. Lo hacen francamente bien, hay que reconocerlo y no ha tenido que ser fácil el rodaje, pero .........

Para acabar: Como declaración de principios de L. von Trier resulta esclarecedora. Como lección de técnica cinematográfica, magistral. Interpretativamente, solvente. Como mensaje filosófico/moral, repelente. Total, hay que verla pero no comerse el coco por ello.

Para desahogarme un poco recordemos a los padres de Charlotte Gainsbourg


© José Antonio Ferrández

2009/09/08

Una despedida?

Llevo un mes sin asomarme a este jardín. Y no es por que no haya temas sobre los que podría dejar mi opinión acá reflejada. Es simple aburrimiento. De hablar (opinar) de lo mismo siempre. Hastío de escribir (con vocablos diferentes) las mismas reflexiones sobre cada película, novedad social o iniciativa política, que veo. Y de repente me doy cuenta de que el problema es mío. Ya no varío en mis opiniones. Me he convertido, por exceso de pragmatismo, en un absolutista de la opinión.

Todo el párrafo anterior es cierto y falso al tiempo.

En realidad no me preocupa en absoluto lo cercano, lo inmediato, lo cotidiano. Pasará. Y muy deprisa como para que me preocupe por su incidencia en el devenir de la humanidad. No me apremian las afinidades personales. El hecho de que un "post" mío sobre el moreno caribeño de una concejala del PP o el tendencioso exhibicionismo de algún dirigente socialista o la impagable propuesta de un gobernante regional sobre la educación pública o la arribista iniciativa social de cualquier ejecutiva progresista o los juegos malabares medioambientales de socios de gobierno secuestradores de zonas azul verdosas, tenga tantos o cuantos comentarios no me va a permitir ser mejor persona, vivir más años ni cambiar de coche. Ni que yo deje sucesivos comentarios en los "posts" de otros analistos (como yo, no es errata) con afinidades políticas y/o cercanías sociales va a ayudar a sus titulares a sentirse mejor consigo mismo.

El calor veraniego, las vacaciones, unos días absolutamente fantásticos por el Egeo y el Adriático, una puesta a punto sanitaria que ya tocaba, la intangible rotundidad del ser, regodearme con el tiempo perdido, todo ello y mucho más me ha recolocado alguna de las neuronas que tenía desactivadas y me hace plantearme una solución a mis inquietudes: "CARPE DIEM".

Mis amigos (si los tengo) en BSR seguirán teniendo lector (y seguidor en Blogger) pero paso de iniciar hilos como le gusta a Chema decir. No cerraré de momento ésta bitácora (por si acaso cambio de idea, jeje) pero me voy a centrar en la otra, solo humanidades, literatura, música y pintura, fundamentalmente. Mi propia producción aliñada con mis referentes audiovisuales. Y sin ningún interés por la opinión ajena al respecto.

Un saludo a todo el que mire. Soy casi como quiero ser. Ser vosotros también.

A fuer de sincero, en lo que se refiere a BSR, tengo que decir que no me parece honesto apropiarme protagonismos cuando ni siquiera milito. Y sabéis que lo de los simpatizantes no lo tengo muy claro. Estoy, de momento, convencido de que solo pagando cuotas tengo derecho a decir ciertas cosas incluso en un blog. Y que quienes opinan sobre ejecutivas, primarias, candidaturas, etc... en ciertos términos y mediante (especialmente) anónimas participaciones no merecen la menor atención. Por ello me voy a aplicar el cuento.
No volveré a hablar de la presunta idoneidad metrosexual para Secretario General o de la presunta tendenciosidad societaria de Candidato a la Alcaldía ni de la presunta incompetencia libertaria de cualquier Secretario de Organización ni del presunto arribismo "aniversitario" de algún Portavoz de Gobierno. Me permito el lujo de simplemente llamar conservadores a los políticos del PP en La Rioja (todos) porque me lo parecen sus políticas y sus hechos lo confirman, pero los militantes socialistas harían un favor enorme a la ciudadanía si mandasen a tomar viento a algunos (varios) de sus representantes y/o secretarios.

Yo no soy apolítico, pero cada vez me jode más ver como se instrumentalizan los votos de los ciudadanos para políticas economicistas en lugar de social.......istas. Anda que lo de amagar con subir el IRPF a las rentas altas y arrepentirse a continuación porque no está claro donde empieza la altura de la renta, mientras las SICAV se parten el culo de risa .......................

Bueno que lo dejo. Me voy a ver "AntiChrist" para relajarme un poco ..............


© José Antonio Ferrández