26 de marzo de 2016

De Bruselas a La Habana ............ en patera

Estos días estoy asistiendo en mi pequeño y seguro mundo a una proliferación de muestras de disgusto social que me ha parecido oportuno darle una vuelta en la cabeza. Ese malestar está siendo diáfanamente expresado en múltiples ámbitos y lo motiva el escaso lapso de tiempo que se ha tardado en sustituir (y con menos miedo que vergüenza) al objeto de nuestro homenaje público: de desconocidos de a pie a desconocido famoso. O sustituir nuestro desprecio habitual hacia unas instituciones desprestigiadas ubicadas en un país sin identidad, por el más íntimo cariño por los residentes de un país sin identidad. Todos somos Bélgica pero las víctimas son de diez nacionalidades.

Por otro lado, no nos asombra lo más mínimo que cualquier liberal, en aras del mercado libre, acepte la falsa inmigración que ahora soportamos (mano de obra baratísima aun cuando ciertos medios la denuestan por sucia, arrabalera y poco atractiva) pero no ofrezca nada suyo para ayudar a los necesitados de dentro.
Ni que un socialdemócrata, tras reclamar fervientemente otra "desamortización", insista en publicar pruebas palpables de su coherencia arrebolandose ante el icono del integrismo patrio.
Ni que un conservador cristiano caritativo, tras negar por enésima vez el pan a los necesitados, tilde a cualquier otro monoteísta como enemigo de sangre y lo pregone en sus púlpitos llamando a la guerra santa.
Ni ................. Y todos ellos confundiendo religión, idioma y melanina.
En el fondo todos tenemos miedo y por ello no cuestionamos comportamientos colectivos de simple salud mental como sustituir, en menos que nos tomamos un crianza, la foto del aeropuerto de Zaventem por la de Johan Cruyff y la de la estación de metro de Maelbeek por la explanada de la Ciudad Deportiva de La Habana con el histórico concierto de The Rolling Stones.

A esa masa social silenciosa que aprovecha cualquier acontecimiento lúdico-deportivo para mirar a otro lado no le podemos reprochar sus escapismos tan alegremente. Entre otras cosas porque nadie se ha molestado en explicarle con claridad cuál es el trasfondo de toda esta situación. No la excusa del fanatismo religioso, que solo es una herramienta, sino los tremendos intereses geopolíticos y económicos, el vergonzante juego de poder entre los verdaderos "lobbys" del planeta (salvando el escollo de la "conspiranoia". Ojo! que yo tampoco lo entiendo muy bien ¿eh?.


¿Porqué, si no, nadie cuestiona que sea ahora cuando haya que poner cuotas a las migraciones y no hace 100 años, 75 años, 50 años, 30 años, 15 años?.

¿Porqué, si no, nadie pregunta por un "acuerdo", entre países y organizaciones, de dinero por seres humanos?.
¿Porqué, si no, nadie se interesa por las miles de víctimas en atentados fratricidas de los mismos fanáticos pero en sus propios países?.
¿Porqué, si no, nadie quiere distinguir entre migración natural y petición de asilo?.

La resignación como "virtud" es el mejor caldo de cultivo del rencor ........... que nos lleva a la violencia ........... que nos lleva al dolor ........... que nos lleva a la resignación .......... (bucle infinito).

© José Antonio Ferrández

2 comentarios:

  1. Me parece muy bien lo que dices.
    Y segun tu que podríamos hacer para solucionar tanto desastre?.

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    Respuestas
    1. ¡Ni idea! Pero eso si lo puedo decir bien alto: ¡Ni idea!

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