2016/12/26

Vivos

¿sientes? es la aurora
que vuelve rediviva
para ofrecernos
su primer canto
renace el fénix
otro giro del mosaico
y tu y yo continuaremos
perdiendo el tren
© José Antonio Ferrández

Caos

el tiempo se tambaleará
sobre mi cabeza perjura
al caer la oscura luna
de tu vida, el resplandor
efímero dejará entrever
un futuro incierto y etéreo
soledad de vivos en la feria
de las multitudes muertas
calla. en el silencio se oyen
gritos de agonía desesperada
tu voz y la mía serán una más
en el eco apabullante de las otras
© José Antonio Ferrández

Viaje

hay un murmullo que ensordece
y una imagen multicolor de sombras
somos nosotros que luchamos
desigualmente. pero llegará el juicio
prepara tu equipaje. la marcha será larga
no nos espera nadie. solo tenemos que llegar
a un lugar que no existe. felicidad
pero iremos deprisa para ignorarlo

© José Antonio Ferrández

Engendro

eres el hijo de la farsa
engendrado por error
en un coito demencial
tu padre un auto atómico
tu madre una computadora
caos. muerte. silencio. eficacia
número. fonema. libertad. fin
deberás sobrevivir para ejemplo
del futuro y escarmiento ajeno
pero serás eternamente humillado
© José Antonio Ferrández

La última muerte

conocerás el horror de vivir
serás el último no muerto
que huelle con su espíritu
el infinito desgarro de la vida
maldiciendo tus progenitores
acabarás odiándote a ti mismo
en el postrer momento, reirás
asco y miedo provocaran tu locura
compondrás la sinfonía magistral
con notas disonantes y aéreas
y serás oído por la nada total
tu único espectador, tu mismo
tu único crítico, solo tú
y vivirás lo suficiente para ser
solo amargura y hediondez
maldito muerto de la vida
púdrete en tu propio fango
y por fin vivirás la última muerte

© José Antonio Ferrández

Sombra

en la penumbra de un sueño
llamaron a mi puerta
en mi corazón sonaron campanas
intangibles de pesadilla
tu paso fugaz por mi averno
casi fue una derrota
tu voz sonó llamando ansias
dormidas en feliz vida
tal como viniste. nacer
nunca conmigo. sombra
igual te vas. morir
detrás siempre. sombra
te amé. sombra
© José Antonio Ferrández

Atrapados

cálidamente enlazados en el centro
sobrepasando el límite del origen
nos buscamos
en mil vueltas desbocadas
oyendo los gritos de las estrellas
nos buscamos
ciegos, sordos, mudos, locos
pero conscientes de lo que somos
nos buscamos
© José Antonio Ferrández

Temor

rozo tu suave piel temeroso
de romper algún hechizo
sin palabras te hablo de amor
para no rasgar tus oídos de cristal
imagino una cópula etérea
más propia de dioses que de hombres
a caballo del viento interestelar
borrachos de placer. ingrávidos

© José Antonio Ferrández

Armonía

cuando dos seres se aman
todos los dioses callan
los árboles y océanos susurran
y los planetas se conjuntan


© José Antonio Ferrández

Silencios

surgimos a la vida improvisando
preparamos el papel destinado
pero cuando llega el momento
enmudecemos. las palabras quedan dentro

© José Antonio Ferrández

Aventura (para P.)

queriendo conocer cada milímetro de tu piel
resbalando desde la cima de tu frente altiva
recorro la hermosa geografía de tu cuerpo
hasta quedar postrado a tus pies. sumiso
en un instante de eterna lucha
mi boca y la tuya se confunden
tu mejilla encendida
hace que arda la mía
salto de seno a seno
admiro el valle intermedio
cubierto de fino vello
que cosquillea mis labios
busco en tus duros pezones
la energía que me falta
mis manos resbalan por tu cuerpo
desde el cuello hasta las caderas
y sigue. bajan. y con ellas mi boca
desciendo al botón del cordón umbilical
y sigue. bajan. y con ellas mi boca
mi lengua bordea toda redondez
y sigue. bajan. y con ellas mi boca
al calor infinito de tus muslos
mis dedos acarician todo tu cuerpo
de repente me pierdo en la selva púbica
entre la maleza encuentro la gruta primigenia
quisiera entrar entero al origen de la vida
y fundirme contigo para siempre. eterna y mía.

© José Antonio Ferrández

Gritará

gritará más mi dolor
que tu reproche

no sabría contar
los suspiros

expulsados por mi pecho
acuchillado

duele más si por la espalda
se desliza

el frío puñal de la temeraria
venganza

así, más afrentado que dolido
vista de frente tu osadía

a recuperar mi destino avalancha
contra mis párpados un torrente
© José Antonio Ferrández

Desesperación

abre tus cavernas carnosas
recibe en tu podrido vientre
el excremento limoso y verde
que fue, en cierto tiempo, mi ser
incinera los restos y lánzalos
al infinito y profundo universo
que desaparezcan en el espacio
que se pierdan en el tiempo
madre eterna y mísera
padre de ninguno y de todos
hijo del mal y de la furia
destrúyeme. olvídame
bórrame de tus recuerdos
no existí jamás. jamás
fui solamente una mentira

© José Antonio Ferrández

Quiero

entre nubes, hambriento
lentamente, sin descanso
una mirada, un lamento
queja airada al cielo inmenso
una punzada en el alma
desgarrada en mil intentos
por salir indemne del combate
quiero morir viviendo
sin sufrir. brizna en el aire
quiero
solitario, solemne rito
cotidiano, aburrida misa
sin mí nada. conmigo nada
soledad agónica de un mundo
grito áfono. perdida ruta
en el viaje hacia las estrellas
pero están ahí. cerca
antorcha que no encuentro
luz ambarina. la tuya
quiero

© José Antonio Ferrández

Destino

solidez de piedra viva, canto oscuro
de mil lepidópteros mudos
rodeo con la boca, aguardo sumiso
una premonición de muerte
repite el aire los insultos, graves,
que lanzan los muertos
en el armazón áspero del sillón del dentista
engarzo mis dedos de miel y café
mientras la hojarasca cruje cruelmente
bajo las cadenas del blindado armatoste
el redondo ¿ovalado? cristal refleja para nos
el triste y azul panorama del acantilado
desde donde ha de caer la triste antorcha
para que sea completa la antigua maldición
sobrevivirás envuelto en ásperas costras
de acero y mierda. civilización. orwell.
el futuro está detrás de nosotros
recontrarevolución. de si a do en tres escalas
seamos todos muertos por los nuevos amos
reverenciemos nuestro inútil sacrificio en loor
de aquél a quien servimos como idiotas
es alta la torre a la que asciende el lagarto
allí le espera el próximo barco a nunca-nada
todos queremos subir para conocer a Alicia
correréis como conejos autómatas buscando
el zapato rojo que perdió el altivo príncipe
besar sus mantos. arrasar con furia su sexo
dolorido por mil millones de martillos
en la mirada lleva el castigo impuesto po
Smnglof
© José Antonio Ferrández

Plegaria

bienvenida seas, Antigua
malditos los tiempos de antes
tu necesidad es .... mi .... alma
no te la vendo, no soy objeto
te la doy en ofrenda
para apaciguar mis iras
¡yo soy mi único dios!
¡tu eres el todo universal!
a cambio la paz no hallada
la individualidad negada
no me niegues este sueño
es el último. el de siempre
no quiero volver. nunca

© José Antonio Ferrández

Ataduras

en un momento oscuro y tibio
me pierdo en la selva de tu pelo
rechazo mi miedo y te acaricio
atándome a ti bajo el raso cielo

© José Antonio Ferrández

Egoísmo

desterrado en multitud
quiero compartir mi fantasía
arar con mi alma tu alma
con mi pecho sufrir tu pecho
y en el momento de estar en ti
gritar al universo ¡¡ soy feliz !!
pero pierdo el tiempo
en mi egoísmo no veo
que tu compartes con todos
lo que no quiero que tengan ellos
© José Antonio Ferrández

Recupero

en el mismo centro de tus ojos
encuentro la voluntad que había dejado
amarrada hace mil años a la argolla
de un confortable vivir cansado
levanto ampollas en mis manos
de abofetear a éste cretino callado
por no terminar de creer que seas la boya
que voluntariamente le ha salvado


© José Antonio Ferrández

Temes

temblar de viento ensordecido
a raudales de miedo negro
considera tu alma una piedra
levanta la mirada a la fuente
castiga tu virtud con alegría
y cuando hayas recuperado el habla
calla tu lengua mendaz y olvida

en el sórdido verde del tapete
extendió sus poderes el jugador
recogiendo el guante su contrario
lo observó lentamente y de su mano
surgidas de la nada aparente
cayeron en armónico desorden
cinco cartas negras, iguales

temes al vacío de la noche
temes al calor de la ciudad
temes al hambre incontrolada
temes. pero no retrocedes

© José Antonio Ferrández

Adelante!

recupera el brillo en la retina
de tus tristes ojos
y en su profunda sima tomaré
la fuerza que me falta
reclama para ti el poder
y convierte lo soñado en realidad
que yo seré quien te ayude
a dar la vuelta al mundo interior
no te arrepientas. vive
lamentaras solo soñar
grita, escupe tu ansia
en la cara del mundo
salta al vacío
y lo llenaras con tu cuerpo
envía tus ondas hacia mí y recibe
en ti mis ganas de vivir
© José Antonio Ferrández

Repetiría

repetiría cien mil veces aquella tarde soleada de abril
durante la que tu y yo sufrimos del mutuo desconocimiento
y ganamos en la incruenta batalla
de aguijonazos recíprocos dirigidos al alma respectiva
el privilegio de adentrarnos el uno en el otro
con absoluta libertad
sin necesidad de pedir permiso, sabiendo anticipadamente
que nos seria concedido
no habrá en la historia otra ocasión
tan clara de que dos personas puedan cambiar
el curso de sus vidas
y, no que la dejen pasar, sino
que en pleno conocimiento la rechacen

© José Antonio Ferrández

Revienta

Revienta el aire con tu grito
y el toro se alimenta de mi sangre
Aquél que persigue con afán el lujo
todo rastro pierde en el infinito

Cae. En el pozo rojo del infierno
rebota y cae de nuevo. Negro
Pero el fénix siempre regurgita
de sí mismo. Traición al cielo
¡Que mueran de verde las avispas!
¡Que mueran de azul los infelices!
¡Que mueran!Quién puede echar en falta la nada
Sí. Los que nunca dejaron de tener algo
Refuerzo mi armadura a tus ataques
negro augurio. Aseguro en el centro
mi yelmo antiatómico. Ja ja ja.

© José Antonio Ferrández

Renacimiento

y de repente
                  reflejan ocres
las retinas achican

                  agua a ríos
y vuelven a brillar

                  en negro abarcador
la gris pradera

                  la verde laguna

corro a inventar el amor

                        en tus brazos
surgiendo de la nada

                        mis caricias
ojalá vuelvan mis días

                        tus noches
y recabar pueda al destino

                        por tu vida

© José Antonio Ferrández

Animal

animal puro de instinto
atacaré tu circunferencia
pondré sitio a tu lugar
dejando la vida en el intento


salva tu alma de mis garras
que violento voy a por tu piel
y en puro conjuro cósmico, sin hiel
no cejaré hasta verte en mis arras


arco del circulo mágico, tuyo
aspiro a todo tu diámetro
no me dormiré por tus arrullos


en vela seguiré siempre tu rostro
nunca dejaré de oír tu murmullo
ni mi vista perderá tu rastro
© José Antonio Ferrández

No sé!

en mi boca se agolpan caricias

que mis manos no saben dar

en mis manos se atropellan palabras

que mi boca nerviosa no puede pronunciar

© José Antonio Ferrández

2016/12/18

He surcado un sueño

he surcado un sueño (¿ayer?), abrasador,
no éramos ni tu ni yo,
seca mi garganta de dolor,
no quiero
oir tu reproche (ya te lo advertí)
donde estaba tu flor

© José Antonio Ferrández

Cabalgo

detrás de un desengaño
     cabalgo

la virtud de una farsa absoluta es
     mi alimento

y al aire elevo toda
     mi agonía

cuanto disfruto cuando hieres
     mi cercanía

© José Antonio Ferrández

Primavera

solo las palabras mienten
el corazón se entrega
su pálpito está en tu alma
si tú lo quieres alimenta mi espíritu
muere en tu desprecio

© José Antonio Ferrández

Furia

es ________ la _________ furia
_______ una ________ farsa ______
__________ furia ___________
ahhhhhhhhhhhh!!!!!!

© José Antonio Ferrández

Dolor!

¿sabes del dolor de la ausencia
que en la multitud de nadies se agranda?
tu esencia envuelve toda la algarabía
de excesivos nadies
así muero yo por mi egoismo
y mis frases no me redimen
aún acosando tus oidos y tu alma
quedan vacios por no llegar
a la ribera de tu corazón
pues cortaste la última amarra
DOLOR! DOLOR! DOLOR!


© José Antonio Ferrández

Nieblas

en ciertas nieblas sin sabor
                 al destino le tiemblan los pensamientos
mientras un hombre labra su destino
                 demoliendo sus paredes al olvido
traiciona consciente su amor por el mismo
                 creyendo en el amor como piloto
y a la vista de su némesis incauta
                 vacilar en su vuelo firme y egoísta
deja pasar su tentación y su destino
                 quiere que ella monte en su nube y vuelva
© José Antonio Ferrández 

Aboca

aboca mis miembros
           a tu ausencia

soberbia distancia
          a tu alma

alcanzo a percibir difusa la luz
          de tu infame languidez

_______ TE VAS _______
© José Antonio Ferrández

En la piel

en la piel apuntan las cordilleras del miedo
mientras en mi garganta
fluye lava iconoclasta de tu ausencia
y tus pupilas reflejan mis cabellos
alzados al averno
por desprecios y lenguas desatadas
¿brillas?

© José Antonio Ferrández

Jirones

jirones del alma
surcan mi sueño
como pesadillas inaprensibles
de una búsqueda por la cara oculta
y presiento al rival
acomodado en tu frontera
mientras mi espíritu reseca mi boca
al huir desde tí
despierto ya intranquilo para siempre
así era ya

© José Antonio Ferrández

¿finales? 1

tengo una nube entre las manos
algodón amargo que vierte su existencia
entre velados y torpes barrotes
incapaces de aprehender el viento

© José Antonio Ferrández

¿finales? 2

en las alturas de nuestra ida
senda árida
podemos respirar solos
nuestros mutuos aromas
puros
incluso el sudor por el esfuerzo
se hace atractivo
contra la fatiga de los años
soñados

© José Antonio Ferrández

Se entre al corazón

se entre sin razón
al corazón de otra
hipoteca su alma
sufre estirada
entre dos luces

© José Antonio Ferrández

¿finales? 3

alineados mis días
hacia la nada eterna
saludo cualquier compañía
en paralela senda
amagamos un quiebro intrascendente
al destino
y él ríe enderezándose en su virtud
con un soplo

© José Antonio Ferrández

¿finales? 4

tengo una espina
               en la piel

no se ve en el microscopio
               del tiempo

y duele como el colmillo
               de la tarántula

en el velo de los versos
               cobardes
 
© José Antonio Ferrández

¿finales? 5

estaba sensato en su corral
el gallo traidor rompió

su pluma seductora y cayó
al infierno sincero de lo cotidiano

llora luna sin alma

tu dolor y su traición
                   condescendiente

sobrevivireis ambos al sol
                         y lloverá
© José Antonio Ferrández

Solo queda

Vienen a mi solo
versos de tristeza
solo encuentro tristeza
en los versos ajenos

Agotado el manantío
de mis ojos
quedan los ojos
ya sin vida ya en salitre

Abocada mi vida
al infierno en soledad
solo caminos de espino
asoman a mis bifurcaciones
© José Antonio Ferrández

Ración de vida

Ración de vida entregada al filo
de un hilo incandescente
viviendo las nubes de sus sueños
truncó todas sus vidas
por acaparar sus ansias temporales
y en descenso inacabable a sus infiernos
lloró de por vida su egoísmo
aspirar al limbo roto
el infierno en mi otoño
sonrío

© José Antonio Ferrández

Autoengaño

era la tarde desmayando su calina
sobre su alma pervertida de amor
así supo qué tenía
y creyó que todo el peso
era el de su cobardía acumulada
siempre lo supo
autoengaño

© José Antonio Ferrández

Extraña y leve noche

En la extraña y leve noche de éste país
se sublevó mi sangre en un instante
tu presencia altera mi vida aquietada y prosaica
y en el frío de tus verdes ojos
me reflejo loco e ignorante. abismo
es. no es. amor. aventura. resurrección
lo desconocido
desconcierta. mi seguridad en entredicho
en tu inmenso lago verde. reflejos de sol
despedazado
por el vendaval prepotente de tu presencia
quiero
recomponerme alma en alma
y sufro
lloro
mi mente desafía al corazón. arrebatado
en la pelea. gallos de corral. renuncio
y caemos
vorágine de inconsciencia reciproca. la mente
en la niebla del alcohol
¿es verdad?
¿somos así?
amnesia enamorada por tu piel suave y ligera
te he recorrido de los pies a la cabeza
sabor a mar
de la risa al desprecio, salto mortal
para quien lo sufre, en menos tiempo pasas que
en sujetar el aire que respiras y yo aliento
abrumado. tú, tu presencia. tu figura
amilana mi valor ¿fingido? con acordes
sincopados de respiración
te adoro. me lo digo. no te lo digo
¿que hago?
dios, ¿es esto el infierno? yo me abraso

© José Antonio Ferrández

Recomendar al aire

recomendar al aire que navegue
en su viaje recupere la ansiedad
que dejamos en la última esquina
del maldito callejón de nuestra vida


© José Antonio Ferrández

Sin aliento

sin aliento por ausencia
sin tu presencia
escapo
pierdo
con tu verde luna
con tu piel lisa y bruna

© José Antonio Ferrández

Ansia

Avengo a sentirte y el dolor
en pasado queda y enervo el alma
quiero, necesito, en ti vivir, aun ausente
en otro barco. muero en esa ausencia

de noche a mañana sobrevivo con tu imagen
de mañana a tarde disfruto de tu imagen
de tarde a noche me encrespo en la duda de tu imagen
de vida a vida solicito tregua y a ti te tengo

aunque de cobarde subsista en otra nave
en la orilla de mi vida, observador incapaz
acierto a embarcar en tu nave salvadora
y en un segundo recupero esa adolescencia imbatible

para navegar por el centro de su corriente turbulenta
subiré a la boca de tu volcán
y me darás el calor de tus curvas
energía en mis venas para tu cuerpo

circulo de fuego que atenaza mi razón
en cientos de satélites convertí mi cerebro
tu coraza ciega mis ojos y duermo
cuando quiero soñar despierto en tu regazo

alzo el alma a las cumbres
abrazadas por la niebla
y grito, quiero morir
para volver


© José Antonio Ferrández

Ardes en mí

ardes en mí, leviatán de esta arquitectura,
al compás de tu ausencia mueren mis puntales
¿donde apostarás tu misil definitivo?
¿donde hundirás tus extremas artes?
¿voy a dejar de ser quien quisiste?
¿sere ya jamás? ¿me matarás amor?
acaba Y A A A A A A A A!!!!!!!!!!

© José Antonio Ferrández

¿espero?

Al amanecer del otoño
teniendo por frontera el miedo
a perderte
¿me oculto? (espero)
no es peor desconocer al enemigo
que no saber si quieres
(puedes) luchar contra él

© José Antonio Ferrández

Compromiso

es el amor un compromiso
es una tiranía
tira ella tira él
tira el amor de ambos
¿quién padece?
una mierda
para los dos!!

© José Antonio Ferrández

Anochece

anochece en mi geografía
remedo de atlantis irredenta
los volcanes son artificios en esta era
aunque titilan mis penínsulas a tu proximidad

© José Antonio Ferrández